jueves, 29 de septiembre de 2016

Estaba pensando que hace mucho no escribo.
En realidad, no llegué a esa conclusión/reproche azarosamente. La línea de pensamiento fue la siguiente: me pediste que ensaye una disculpa. No hacia vos, sino hacia la persona que tenés al lado en papel de novia. Y te contesté lo primero que se me vino a la mente... que era una locura, obvio, que no tenía que disculparme de nada y menos por lo que sentía. Menos con un alguien que me importaba lo mismo que me importa ir a misa los días domingo.
Pero después lo pensé otra vez. Lo pensé tres veces. Hasta que me dí cuenta que sí, que le debía una disculpa. Y más que una disculpa, le quería dar las gracias. Porque como vos dijiste, te ayudó a salir adelante, te ayudó a superar todo, a entender todo lo que pasó entre nosotros, a procesarlo. Un amor tan grande como ese que nosotros conocimos, que fue compartido por tantos años, sólo puede entenderse por las personas que son partícipes de esa unión. Ella, obvio que no lo entiende. No es algo malo, así tiene que ser. Por eso, donde sea que esté, cuando sea que lea estas palabras (sé que lo hará), a vos: te pido perdón. Te pido perdón por haber dejado a la persona que ahora amás con la cicatriz más grande que tiene en la vida, así como también me la hice a mí misma. Llevamos esa marca y la vamos a llevar hasta el día que dejemos de respirar. La marca de un amor que nos agarró en la gloria, que sacó lo mejor de nosotros, que nos vió desgastarnos, mentirnos, amarnos, reconciliarnos y separarnos. Te pido perdón, a vos, que tuviste que pagar las consecuencias de todo lo que pasó. Vos, a quien yo lo lancé personalmente a tus brazos con mis delirios y locuras. 
Espero que nos equivoquemos. Espero que no sea como decimos hoy en día. Espero que podamos amar nuevamente con tanta intensidad, de la misma forma que hace 8 años cuando nos conocimos. Pero eso es algo que sólo el tiempo nos puede decir. Yo confío en que sí, y en que vos y yo vamos a ser infinitamente felices otra vez, junto a otras personas. Quizás sea una romántica emperdenida muy boluda, pero así lo deseo y creo.

Acá tenés mi disculpa.
Es lo mejor que puede salir de alguien como yo. Pero no te lo tengo que explicar eso.

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