viernes, 18 de diciembre de 2009

Capítulo 21

-No sé -dijo la Maga-. Yo pienso a veces en matarme pero veo que no lo voy a hacer. No creas que es solamente por Rocamadour, antes de él era lo mismo. La idea de matarme me hace siempre bien. Pero vos, que no lo pensás... ¿Por qué decís: peligros metafísicos? También hay ríos metafísicos, Horacio. Vos te vas a tirar a uno de esos ríos.
-A lo mejor -dijo Oliveira- eso es el Tao.
-A mi me pareció que yo podía protegerte. No digas nada. En seguida me di cuenta de que no me necesitabas. Hacíamos el amor como dos músicos que se juntan para tocar sonatas.
-Precioso, lo que decís.
-Era así, el piano iba por su lado y el violín por el suyo y de eso salía la sonata, pero ya ves, en el fondo no nos encontrábamos. Me di cuenta en seguida, Horario, pero las sonatas eran tan hermosas.

3 comentarios:

  1. acabo de encontrar un lugar muy bueno
    me combino en la fantasia deliciosa de dos cronopios y alguien que me dice que acá cerca se juega al rayuela y cantamos Spinetta

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  2. A Juan Pablo le gusta esto (Y)

    jaja re facebook


    http://cuandonoestamos.blogspot.com

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  3. A Juan Pablo le gusta esto (Y) (re facebook)

    http://cuandonoestamos.blogspot.com




    me parece que comenté 2 veces no se que onda

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