sábado, 14 de noviembre de 2009

Me dan Asco los ojos abiertos que no miran las manos chicas y mugrientas, pero se agigantan ante las cutículas bien redondeadas y los relojes caros. Y yo que ando harta, me pongo un poco muerta y un poco idiota en los menesteres del día a día. A veces ni siquiera entiendo cuando es el momento de empezar a mentir o de sincerarme. Estoy a destiempo, y todos mis relojes se detienen en los momentos nefastos (los almanaques marcados) con agujas venenosas y horas que se deshojan tristes en vez de darme una posibilidad para vivir. Es el Asco. Los huesos del dique que se rompen y ya no contienen, no generan tolerancias, ni sonrisas finas y fingidas. Entonces mis ojos insensibles me empiezan a mostrar al mundo como es, frívolo y cierto. Y yo que quiero correr el mentón, pero siempre una mano hija de puta lo vuelve a la escena, y veo gente corriendo y corro, pero no se a donde. Entonces me detengo y me empujan y yo los esquivo y me arrincono ahogada, y mis ojos verdugos que no paran y observo como suben los cristales eléctricos y dejan detrás a las manos chicas sin monedas, a los pelotudos lánguidos con sus celulares espaciales y sueldos de dos con cincuenta, a las miradas rojas de odio sobre las carretas rebalsadas de cartones y desechos de ellos, a las madres frías e indiferentes que mandan a las manos pequeñas a golpear los cristales altos… Veo relojes que giran histéricos detrás de todas las vidrieras, a la gente que los ve y se espanta y corren, y caminan en círculos. Entonces me acobardo, me refugio en el mate sola, en la tranquilidad uterina del diálogo con nadie… Es el Asco. Los huesos delgados del dique que a veces no contienen y me dejan estúpida, harta de parar y harta de correr.

3 comentarios:

  1. Horripilante texto (por su contenido, claro está. La forma es bella)

    De todas formas, el mundo es como uno elige mirarlo. Las manos pequeñas me saludan, e intento desviarlos con un chiste, hay monedas pues hay sociedad, pero si me dejan los abrazo y les hago notar que existen.

    Que no te desanime.

    Ah, y por si no sabías la banda sonora de Amelie es Yann Tiersen. TERRIBLE músico, de la hostia.

    Salud!

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  2. Profundo texto el tuyo, Starla. La realidad del mundo tal cual como se nos presenta. ¿Sabés que escribís muy bien?

    El Profesor

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